sábado, 22 de diciembre de 2012

LA SIERRA DE SAN CRISTÓBAL (1ª parte)

      

     El cerro de San Cristóbal, lugar donde se asienta la ermita del mismo nombre, es un paraje estrechamente ligado a la evolución del pueblo de Herencia desde su fundación allá en el siglo XIII.

     Incluso desde tiempos prehistóricos, constituye con otros lugares de la topografía herenciana (Sierra de los Molinos o del Aljibe, Sierra de la Horca, Sierra de Herencia o de la Solana, Sierra de la Sevillana) un conjunto de enclaves donde han existido varios Castros –fortificaciones militares, provistos de aljibes que se asientan en lugares estratégicos, elevados y de fácil defensa- desde la Edad del Bronce (aproximadamente entre 2200 y 1500 a. C.)

     Desde aquellos momentos históricos hasta la Edad Media, todos estos enclaves situados en cerros y sierras tenían un gran valor estratégico para la defensa de las poblaciones cercanas y protección de las tierras de labor y pastos.

     Durante los siglos XII y XIII el Cerro de San Cristóbal se convirtió en un punto de gran valor militar, en las confrontaciones de la Reconquista, entre los castillos de Consuegra y Villacentenos; y a partir de 1183 pasó a formar parte de la Orden de San Juan con la donación que de estos territorios hizo el rey Alfonso VII.

     En ese mismo siglo XII la Sierra de San Cristóbal fue una referencia fundamental en el trasvase poblacional que se llevó a cabo entre Villacentenos y la recién fundada Herencia (refrendada con la Carta Puebla en 1239).

     Según la tradición, el origen del pueblo de Herencia lo hallamos en unas casas de campo llamadas “Las Herencias”, pertenecientes a pobladores de Villacentenos. Debido a una epidemia y a las ventajas repobladoras del siglo XIII, los habitantes de este lugar marcharían a dichas casas de campo, originándose el nuevo pueblo.

     El trasvase poblacional de un lugar a otro se realizó por el que entonces era denominado Camino de los Aldeanos o de los Bataneros, que no es otro que el que hoy conocemos nosotros como Camino de San Cristóbal. Luego, el Cerro de San Cristóbal fue la puerta por los que los primeros 150 pobladores de Herencia dejarían Villacentenos para, atravesando el Cerro Mesado y Veganueva, llegaran  al lugar llamado “Las Herencias” que sin duda, estaría muy cerca de la sierra herenciana.

     Desde ese momento, y en los siglos siguiente (hasta el siglo XVIII), el Cerro de San Cristóbal se convirtió en un paraje de gran importancia económica para el pueblo de Herencia.




       Fuente:     Angel Martín-Fontecha Guijarro

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